Economía azul: la naturaleza como fuente de inspiración

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Edificios inspirados en las rayas de las cebras para optimizar su temperatura, cultivos de setas comestibles en restos de café o detergentes biodegradables fabricados a partir de piel de naranja. Los modelos empresariales del gurú de la economía del futuro ponen el foco no sólo en los beneficios económicos, sino también en los sociales y medioambientales.

Hace unos días se entregaban los premios al emprendimiento de la Fundación Everis. Al acto asistió un invitado de lujo, el polifacético empresario y economista belga, y padre de la economía azul, Gunter Pauli, cuyo principal objetivo no deja lugar a la confusión ni a ambigüedades: “Yo quiero cambiar el mundo para mejor”.

¿Qué es la economía azul?

La economía azul es un innovador enfoque empresarial cuyo objetivo es lograr la máxima eficiencia en la producción de bienes y servicios tomando como modelo los ecosistemas naturales. Según sus planteamientos, los sistemas económicos deben analizarse desde una postura holística, es decir, en su conjunto, y nunca sólo a través de las partes que los componen.

Toma su nombre del color de la Tierra y su mentor, Gunter Pauli, es considerado el Steve Jobs de la sostenibilidad. Pauli, en su libro The Blue Economy, se marcó el objetivo de generar, en 10 años, 100 millones de puestos de trabajo en todo el mundo a partir de 100 propuestas concretas. Desde que en 1994 lanzara la red global ZERI (Zero Emissions Research and Initiatives) ha ayudado a crear alrededor de 1.500 empresas y más de 50.000 empleos.

La economía azul propone satisfacer la demanda local con productos locales, a través de sistemas que imiten a la naturaleza. Viabilidad y eficiencia aprovechando al máximo los recursos de los que disponemos a nuestro alcance, evitando así el daño al medio ambiente y los costes que supone el transporte de recursos desde lugares lejanos. Una cadena de cercanía en la que lo que para unos son residuos, para otros son materias primas.

Economía azul vs economía verde

Gunter Pauli fue quien convirtió Ecover en empresa ecológica pionera en los noventa. Firme defensor de la economía verde por aquel entonces, observó, tras varias décadas dedicado a los modelos empresariales ecológicos, que ecológico no siempre es sinónimo de sostenible. Ecover elaboraba sus productos biodegradables a base de ácidos grasos de palma africana. Cuando Pauli viajó a Indonesia para visitar a sus proveedores de palma, reparó en que lo que él compraba destruía el hábitat del orangután. A partir de entonces, tomó la decisión de no seguir lucrándose a costa de la destrucción del medio ambiente.

Hoy, Gunter Pauli es muy crítico con la denominada economía verde. Considera la misma como un modelo elitista mediante el cual las empresas ofrecen productos que respetan el medio ambiente realizando elevadas inversiones. Los costes terminan repercutiéndose en el consumidor, convirtiendo estos productos en sólo accesibles a personas con un elevado poder adquisitivo. Por otra parte, muchas de las soluciones aportadas por la economía verde requieren de subsidios para sobrevivir. Un modelo económico, en definitiva, sólo para ricos y nada sostenible.

Los principios de la economía azul

La Economía Azul trata de cubrir las necesidades básicas de todos con los recursos disponibles, introduciendo innovaciones inspiradas en la naturaleza, generando múltiples beneficios, incluidos empleos y capital social, ofreciendo más con menos. Estos son sus principios:

  • Las soluciones se basan principalmente en la física. Los factores decisivos de un lugar son la presión y la temperatura.
  • Siempre hay que cuestionar cualquier recurso respecto a si es necesario para la producción.
  • Nutrientes, energía y materia siempre pueden ser reutilizados; los residuos no existen. Cualquier subproducto es la fuente de un nuevo producto.
  • La naturaleza ha evolucionado de unas pocas especies a una rica biodiversidad. Riqueza significa diversidad. Los estándares industriales son todo lo contrario.
  • La naturaleza ofrece espacio a los empresarios que hacen más con menos. La naturaleza es contraria a la monopolización.
  • La fuerza de la gravedad es la principal fuente de energía. La energía solar es la segunda fuente de energía renovable.
  • El agua es el principal disolvente (y no catalizadores complejos, químicos y tóxicos).
  • En la naturaleza, la constante es el cambio. Las innovaciones tienen lugar en cada momento.
  • La naturaleza sólo funciona con lo que está disponible localmente. La economía sostenible evoluciona respetando no sólo los recursos locales, sino también la cultura y la tradición.
  • La naturaleza prioriza las necesidades básicas y después evoluciona de la suficiencia a la abundancia. El modelo económico actual se apoya en la escasez como base para la producción y el consumo.
  • Los sistemas naturales son no lineales.
  • En la naturaleza todo es biodegradable. Sólo es cuestión de tiempo.
  • En los sistemas naturales todo está conectado y evolucionando hacia la simbiosis.
  • En la naturaleza, el agua, el aire y el suelo son los bienes comunes: de libre acceso y abundantes.
  • En la naturaleza, un proceso genera múltiples beneficios.
  • Los sistemas naturales comparten riesgos. Cualquier riesgo es motivador para las innovaciones.
  • La naturaleza es eficiente. Por esto, la economía sostenible aprovecha al máximo el uso de los materiales y la energía disponibles, lo que redunda en la reducción de los precios para el consumidor.
  • La naturaleza siempre busca lo mejor para todos aquellos elementos involucrados.
  • En la naturaleza, lo negativo se convierte en positivo. Los problemas son oportunidades.
  • La naturaleza se beneficia de la diversificación. Una innovación natural proporciona diversos beneficios para todos.

“La clave es, simplemente, descubrir el valor de los residuos”.

Gunter Pauli

¿Qué te parece esta forma de crear negocios 100% sostenibles? Dan ganas de unirse a la cruzada de Gunter Pauli, ¿verdad? ¡Deja un comentario!

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